En términos sociales, las organizaciones son conjuntos de personas y recursos que se relacionan entre sí para alcanzar un fin común. Son formaciones sociales complejas y plurales con múltiples aspectos, para su funcionamiento se requiere delegar las actividades y decisiones con el objeto de conferir mayor agilidad, efectividad y competitividad; es aquí donde juegan un papel importante las relaciones de poder dentro de los diferentes tipos de organizaciones.

El poder es la capacidad que tiene un individuo o una organización para controlar, modificar, influir o imponer su voluntad en el sobre un conglomerado social, es decir, “hacer que el otro haga lo que yo quiero, cuando lo quiero y como lo quiero”. Pensar en un poder social, es pensar en un poder que surge cuando las personas se reúnen y desaparece cuando se dispersan.

De hecho una estructura general de poder de la cual sus ramificaciones y consecuencias pueden, a veces, aparecer descendiendo a las más "incalcitrantes" fibras de la sociedad. Pero al mismo tiempo, es una situación estratégica más o menos apropiada y consolidada por medios de una confrontación a largo plazo entre adversarios. Ciertamente puede ocurrir que el hecho de la dominación pueda ser sólo la transcripción de mecanismos de poder resultantes de la confrontación y sus consecuencias (una estructura política resultante de la invasión), puede ser también que una relación de lucha entre dos adversarios sea el resultado de relaciones de poder con los conflictos y clivajes que implica. Pero lo que constituye a la dominación de un grupo, una casta, o una clase, junto a la resistencia y revueltas que esta dominación encuentra, un fenómeno central de la historia de las sociedades, es que el entrecruzamiento entre las relaciones de poder con relaciones de estrategias y los resultados procedentes de su interacción se manifiestan en una forma masiva y generalizada.

La comunicación es un proceso básico que impregna a todos los aspectos de la vida de las organizaciones, es imposible imaginar  una organización sin comunicación. Esta es una actividad a la que más tiempo le dedican las personas en su trabajo (participando en reuniones, discutiendo proyectos, solicitando información interna o externa, etc.),